SIPCA
Sistema de Información del Patrimonio Cultural Aragonés
Hemos publicado en nuestro portal web alrededor de 1000 fotografías de 42 castillos y edificios fortificados de la provincia de Huesca, todos ellos declarados Bienes de Interés Cultural, que hasta el momento carecían de una adecuada documentaci...
Se trata de los restos de un recinto irregular y quebrado que se escalona sobre el monte formando una serie de paredes de mampostería reforzadas por torreones cuadrados, ya muy rebajados en altura.
A media altura destaca una gran torre de planta rectangular de unos ocho por diez metros de lado, con toda su fábrica en mampostería excepto en las aristas que las refuerza con sillares bien labrados.
Estaba estructurada en tres plantas. En la segunda se situaba la puerta de ingreso mirando hacia el sur, pero de ella apenas quedan vestigios; sobre la puerta presenta sendas aspilleras, con gran abocinamiento interior, que iluminaban una sala superior. La planta más alta ha desaparecido y pudo ser una terraza almenada.
A sus pies, junto a la base del monte, se levantó en tiempos posteriores una ermita en honor de Santa Ana, de la que toma el nombre actual.
En la segunda mitad del siglo pasado se produjo en el Pirineo y Prepirineo aragonés un fenómeno sin parangón en nuestra historia: la despoblación masiva de amplias zonas montañosas que nos ha dejado casi dos centenares de pueblos deshabitados y un desierto demográfico en muchos territorios. Para explicarlo se han esgrimido diversas causas, desde la atracción que las ciudades y sus posibilidades de empleo provocaron en los habitantes de unos pueblos que carecían de cualquier servicio hasta la construcción de pantanos. Sin embargo, todos estos fenómenos pueden enmarcarse en un proceso más amplio y complejo fruto de las políticas de ordenación del territorio de esa época.
Jesús Vázquez ObradorSabiñánigo, Comarca del Alto Gállego, 2002