SIPCA
Sistema de Información del Patrimonio Cultural Aragonés
Hemos publicado en nuestro portal web alrededor de 1000 fotografías de 42 castillos y edificios fortificados de la provincia de Huesca, todos ellos declarados Bienes de Interés Cultural, que hasta el momento carecían de una adecuada documentaci...
En origen fue una iglesia de estilo mudéjar, construida en el siglo XIV. Sin embargo, a mediados del siglo XVIII se derribó casi totalmente este edificio, del cual quedan sin embargo algunos restos, para construir el actual templo barroco.
Es una iglesia de una nave de cuatro tramos separados por arcos de medio punto con bóvedas de medio cañón con lunetos y un ábside poligonal.
A ambos lados se abren capillas laterales, una por cada tramo en cada uno de los flancos, mediante arcos de medio punto, entre los cuales se disponen pilastras corintias y entablamento liso. Estas capillas presentan bóvedas de medio cañón, salvo las dos más cercanas a la cabecera, que son mayores y se cubren con bóvedas de arista.
En la época barroca se construye una gran fachada adosada al muro de mediodía, transformando dos capillas laterales y añadiendo un pórtico interior de grandes dimensiones cubierto por cúpula elíptica sobre pechinas. Lateralmente a él se disponen dos torres gemelas que flanquean el cuerpo de la fachada. Ésta comprende una portada con arco rebajado entre pilastras y frontón curvo con hornacina superior. Todo este conjunto de piedra se protege bajo un arco cobijo de ladrillo cuya cornisa se prolonga en las torres laterales definiendo su primer cuerpo. La fachada dispone de otro cuerpo superior muy movido en el plano de la fachada; sobre él se elevan dos cuerpos superiores de las torres, de planta cuadrada con esquinas curvas, convexas en el tercer piso y cócavas en el cuarto y los vanos, uno por cada cara, de medio punto.
El resto de la fábrica del templo carece de decoración exterior, consistiendo únicamente en potentes muros ciegos de ladrillo.
En 1555 las monjas benedictinas del monasterio de Santa Cruz de la Serós se trasladaron a Jaca y construyeron un nuevo monasterio, donde la comunidad estuvo instalada hasta 2025. Tras su marcha, el archivo del monasterio ha sido depositado en el Archivo Histórico Provincial de Huesca, que ha catalogado y digitalizado sus fondos, brindándonos importantes sorpresas. Porque no solo contiene 500 años de memoria de la ciudad de Jaca, sino que conserva una gran cantidad de documentación medieval del monasterio de Santa Cruz de la Serós y una buena parte de los fondos del monasterio de San Juan de la Peña, que fueron llevados a Jaca a raíz de la Desamortización.
Jesús Vázquez ObradorSabiñánigo, Comarca del Alto Gállego, 2002