SIPCA
Sistema de Información del Patrimonio Cultural Aragonés
Hemos publicado en nuestro portal web alrededor de 1000 fotografías de 42 castillos y edificios fortificados de la provincia de Huesca, todos ellos declarados Bienes de Interés Cultural, que hasta el momento carecían de una adecuada documentaci...
Es una iglesia mudéjar de una sola nave con testero recto con triple capilla de planta cuadrada, algo mayor la central.
Las tres capillas absidales se abren hacia la nave por medio de arcos apuntados flanqueados por pináculos que arrancan de las impostas y apoyados en pilastras fasciculadas con finos baquetones. Las capillas se encuentran comunicadas entre sí y se cubren con bóvedas de crucería sencilla.
La nave presenta dos tramos cubiertos con bóveda de cañón apuntado que se refuerzan con torres-contrafuerte laterales. Entre dichos tramos se disponen arcos perpiaños apuntados.
Recayentes a dichos tramos se disponen capillas laterales cubiertas con bóvedas de cañón apuntado con eje transversal a la nave.
Sobre ellas y sobre las capillas del presbiterio corre una tribuna con ventanales de arcos apuntados abierta hacia el exterior.
La puerta principal de acceso se halla en el hastial occidental y se inscribe en una fachada flanqueada por dos torres. Comprende un arco apuntado, que va recuadrado en alfiz con decoraciones de yeserías góticas en las albanegas.
Cuenta la iglesia con otra portada abierta en el tramo de los pies en el lado del evangelio.
Las torres del hastial de los pies son de planta cuadrada, pero el hueco de las escaleras de caracol interior es cilíndrica, tipo de construcción que parece darse en la segunda década del siglo XV. El resto de las torres correspondientes a los machones laterales presentan semejante estructura exterior pero el machón central es de planta cuadrada.
Las ventanas son apuntadas con mainel central y labores ornamentales con tracerías de yeso.
Destaca en el interior de la nave el coro alto sobre alfarje apoyado sobre dos arcos. Toda la madera está profusamente decorada con motivos heráldicos, florales, animales y otros de origen islámico.
Dos poderosas familias nobiliarias, los Urriés de Ayerbe y los Gurrea de Gurrea de Gállego, se enfrentaron en una violenta guerra que sacudió Huesca y su entorno en los últimos decenios de la Edad Media. Motivada por los intentos de consolidar la hegemonía sobre ciertos territorios y acaparar los cargos en iglesias y concejos, dio lugar a una ola de violencia que incluyó asedios e incendios, sangrientas escaramuzas y batallas campales, saqueos de pueblos y tumultos urbanos, y dejó tras de sí un significativo requero de muertes y destrucciones. Una exposición organizada por el Archivo Histórico Provincial de Huesca nos descubre esta historia.
Jesús Vázquez ObradorSabiñánigo, Comarca del Alto Gállego, 2002