Tipo de fosa: Represión provocada por los republicanos
Fecha: 23/12/1938
Condiciones de acceso: La fosa de Azanuy se localiza en su cementerio.
Esta localidad sufrió brutalmente los rigores de la guerra con la muerte violenta de buen número de sus vecinos. En primer lugar el pueblo sufrió la violencia republicana, que se llevó por delante la vida de cuatro de sus vecinos: el farmaceutico Marcelino Fuster Bardina fue abatido fuera de la localidad; Diego Grau, su hijo Emilio Grau y Jose Clavera “Rastillador” fueron asesinados en el “puente de Setbocas”, en la carretera que conduce hacia Binefar. Según diversos testimonios orales los restos mortales del último de ellos fueron quemados y por lo tanto no pudieron ser exhumados. Los de Diego y Emilio Grau fueron trasladados tras la guerra a una tumba del cementerio en la que figuran los nombres de las cuatro víctimas de esa violencia.
La fecha de los acontecimientos es aproximada.
Otras víctimas de la represión ejercida por los sublevados: No menos de cinco vecinos morirían a manos de los rebeldes después de que éstos tomasen el pueblo en la primavera de 1938. Uno de ellos, Antonio Monter Rufas, fue ejecutado en Huesca en agosto de 1941; Antonio Sevil, Antonio Blanc, Antonio Brualla y un joven de casa Revirano fueron asesinados en Monzón y su tumba desapareció hace algunos años debido a la construcción de un bloque de nichos.
Víctimas
Número aproximado de víctima/s: 2
Diego Grao.
Emilio Grao.
Intervenciones realizadas
Dignificación
Bibliografía
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CASANOVA, Julián. (coord.). El pasado oculto. Fascismo y violencia en Aragón 1936-1939. Zaragoza: Mira Editores, 2001.